Esta efigie de tamaño académico (mide, aproximadamente, 80 cm de altura), realizada para la carreta de la Hermandad Filial del Rocío de Palomares del Río (Sevilla), fue uno de los primeros trabajos del escultor tras establecerse en la capital hispalense, siendo realizada en el antiguo taller del Corralón de los Artistas en la Calle Castellar. 

Expuesta en MUNARCO, es obra de gran dinamismo y complicado escorzo, destacando también la belleza andrógina de los afilados rasgos y el excelente trabajo de policromía y estofado en las alas y en una indumentaria que, como es habitual en la iconografía, simula las corazas de la soldadesca romana.

 


© David Valenciano Larios. Todos los Derechos Reservados. 2007